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ASEGURE SU MOTO ANTE UN POSIBLE ROBO

Las pólizas de los seguros ampliados con frecuencia incluyen la cobertura por robo. Este tipo de seguros son la alternativa más ventajosa con respecto a los que cubren todos los riesgos, ya que resulta más económica, y para el caso de motocicletas y similares, no hay demasiadas compañías que cubran todos los riesgos, y no suele salir rentable económicamente para el asegurado.

Aquí se cubrirían los daños de las contingencias básicas, es decir, el daño a terceros, pero además se incluiría un seguro moto robo y cualquier otro estipulado en la póliza, como la caída de una maleta, accidentes ocasionados por menores que no poseen carnet, daño en las lunas, etcétera.

El seguro que cubre el robo asegura en los casos en los que el asegurado se encuentra con que su vehículo no se encuentra donde lo había dejado aparcado (en las especificaciones de la póliza se especifica qué se entiende por hurto, claro está), y asimismo incluiría cobertura para los casos en los que se roba algo de dentro del vehículo. También se repararían los daños por intento de robo o por el robo de una pieza concreta del coche.

Por lo general, se considera robo cuando alguien ha utilizado la fuerza para robar alguna cosa del vehículo o este mismo. Así ocurriría cuando fuerzan una cerradura para llevarse la rueda de recambio, por ejemplo, pero habría que distinguir estos casos de cuando el asegurado se deja el maletero abierto o la rueda apoyada junto al vehículo y se la roban, ya que eso sería hurto. Las negligencias, en general, no están aseguradas.

Es habitual que los seguros paguen los accesorios sustraídos por su valor nuevo, aunque siempre hay que leer la letra pequeña de cada contrato para saber en qué casos no se abonarán las cantidades íntegras. Las ruedas, si estaban desgastadas, no suelen pagarse como nuevas por la compañía, y cualquier elemento que no venga de serie también debe ser tratado aparte, según la póliza.

Encontrar un seguro moto barato no es tan difícil dada la competencia actual entre compañías, pero es recomendable revisar todas las cláusulas para ver qué contingencias cubriría y hasta qué importes.

Existen unos porcentajes más o menos estandarizados acerca de la cantidad que pagará la aseguradora por cada una de las coberturas, un porcentaje que puede ser tanto del valor de nuevo como del valor venal. Es fundamental que los clientes denuncien de forma inmediata cuando su vehículo haya sido sustraído o cuando hayan intentado robar en él. Las compañías dan un plazo en el que podría aparecer el vehículo y en ese caso decidir si el asegurado ha de retirar la indemnización.

Cuando el robo se da por negligencia del cliente (como cuando se deja las llaves puestas y el motor encendido) o en situaciones en las que se detecta algún tipo de complicidad con familiares de hasta el tercer grado, la aseguradora no cubriría los gastos. En el caso de las motos habría que estudiar en la póliza qué se considera robo y qué negligencia.